Esta vez voy a tratar de profundizar un poco más el tema de la proactividad o autoconciencia.
La palabra proactividad se usa generalmente para definir acciones anticipadas a hechos o la actitud de actuar sin esperar estímulos. Por ejemplo, es común escuchar a los directivos decir: “hay que ser proactivos y buscar mejoras en el sistema….”
Podemos traducirlo en “Tener Iniciativa”.
También podemos pensarlo de otra manera y no por ello deja de ser válida la casi definición anterior, sino que la completa: Proactividad significa que como seres humanos, somos responsables de nuestras vidas.
Esta definición es muy general, pero apunta a algo muy importante: Nosotros tenemos la capacidad de decidir la reacción a cualquier estimulo externo.
Sacándonos de encima la teoría determinista
Esta teoría dice que las reacciones son originadas por la genética, la cultura y/o el ambiente. Pero la falencia principal de esta teoría es que está basada en pruebas realizadas en animales y personas neuróticas y psicópatas.
Por ejemplo, es un clásico el experimento de Pavlov del perro que babea al escuchar una campana, que en eventos anteriores el científico se encargo de asociar a la comida.
Si lo pensamos seriamente, creo que esta teoría no nos representa como seres humanos.
¿Entonces?
Covey, en su libro “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva” descompone la palabra Responsabilidad: “Habilidad para elegir la respuesta”.
Muchos podrán decir que no tienen incidencia sobre su accionar, o que no tienen opción. Podemos revisar las experiencias de Víctor Frank (psicólogo creador de la Logosofía) en los campos de concentración, o algo más cercano, las experiencias de los sobrevivientes de la tragedia de los Andes: Aparentemente, ellos no tenían opción, pero ellos la buscaron, la siguieron, se responsabilizaron…
¿Para qué nos sirve ser proactivos en la relación con otros?
La proactividad nos permite mejorar los resultados de:
- Las reuniones
- Las negociaciones
- El trabajo en equipo, con clientes, con proveedores, con compañeros de trabajo
- La coordinación de proyectos
Hace poco leía un artículo de Rita Mulcahy, PMP, “Tricks of the Trade® for Dealing With Anger in Project Management” (Trucos del Oficio para manejar la Ira en Administración de Proyectos), donde habla de tomar conciencia que la Ira se genera en nosotros, no que otros nos la generan.
Podemos pensar que no tiene que ver, pero ese tipo de pensamientos nos retiene en la posición “la causa del problema siempre está afuera”, en lugar de “yo puedo hacer la diferencia”.
Etiquetas: Administración de proyectos, Negociación